“Porque es preciso que haya una oposición en todas las cosas. Pues de
otro modo…, no se podría llevar a efecto la rectitud ni la iniquidad, ni
tampoco la santidad ni la miseria, ni el bien ni el mal. De modo que todas las
cosas necesariamente serían un solo conjunto; por tanto, si fuese un solo
cuerpo, habría de permanecer como muerto, no teniendo ni vida ni muerte, ni
corrupción ni incorrupción, ni felicidad ni miseria, ni sensibilidad ni
insensibilidad”. 2 Nefi 2:11
A veces no podremos ver con claridad el propósito por el cual
debemos afrontar pruebas u oposición en nuestras vidas, tal vez nos lleguemos a
sentir frustrados y atemorizados y hasta lleguemos a considerar que el Señor se
ha apartado de nuestro lado. Debemos recordar, aunque a veces parezca difícil
hacerlo, el propósito con el cual hemos sido enviados a esta tierra; llegar a ser como nuestros Padres
Celestiales, y para lograr ese destino tan maravilloso era menester que
pasemos por un proceso de crecimiento, y dicho crecimiento muchas veces solo es
posible por medio de la oposición. El élder Henry B. Eyring explicó recientemente
ese propósito de una manera muy clara:
“Ustedes y yo
aceptamos esa invitación a ser probados y a probarnos a nosotros mismos que
escogeríamos guardar los mandamientos de Dios, cuando ya no estuviéramos en la
presencia de nuestro Padre Celestial. El plan de felicidad del Padre tiene como
objetivo central el que nosotros lleguemos a ser más como Su Amado Hijo,
Jesucristo. El ejemplo del Salvador es nuestra mejor guía en todas las cosas.
Él no estuvo exento de la necesidad de probarse a Sí mismo”.
Como bien explico el élder Eyring, antes de venir a este
estado terrenal aceptamos ser probados, aceptamos elegir por nosotros mismos
por medio de la oposición, amar o enojarnos, perdonar o guardar rencor, actuar
con fe o vivir en un mundo sin esperanza, y así lograr el progreso espiritual que
hemos venido a obtener en este estado terrenal. A pesar del progreso que
nuestro Padre Celestial desea que obtengamos por medio de la oposición esa
tarea no será fácil, dado que Satanás conoce nuestros momentos de debilidad, y
ya que él nunca descansa, ni lo hacen sus ángeles, él tratará de que lleguemos
a creer erróneamente que estamos solos en nuestros desafíos y que todo está
perdido para nosotros, ¡por favor, no cedan ante esa voz! Satanás sabe que al
hacer eso podemos perder la oportunidad de sobreponernos ante la situación y
comprender lo que nuestro Padre desea que aprendamos de ello, muchas veces tal
vez Él desee hacernos fuertes y no débiles como el adversario puede hacernos
creer, tal vez Él desee pulirnos por medio de esas pruebas a fin de
purificarnos aún más y lograr la pureza que Él tanto desea para nosotros. Agradezco
la claridad que nos brindan al respecto las escrituras y las palabras de
nuestros profetas, Él nos dice:
“Por lo pronto no
podéis ver con vuestros ojos naturales el designio de vuestro Dios concerniente
a las cosas que vendrán más adelante, ni la gloria que seguirá después de mucha
tribulación.
“Porque tras mucha
tribulación vienen las bendiciones”.
A veces no podremos ver con claridad el propósito de aquellas
pruebas u oposición, pero, sí podemos buscar ver con claridad la certeza de Sus
promesas. Además El también brinda consuelo por medio del “principio de la compensación”,
el élder Wirthlin dijo lo siguiente de este principio que nos puede brindar paz
en medio de la aflicción: “El Señor
compensa a los fieles por toda pérdida. Lo que sea quitado de los que amen al
Señor les será añadido, a la manera de Él. Aunque quizás no llegue en el
momento que deseemos, los fieles sabrán que toda lágrima de hoy, con el tiempo,
será compensada cien veces con lágrimas de regocijo y de gratitud".
No hay nada que pase desapercibido ante Su vista, Él tiene un registro de todos nuestros deseos, de todas nuestras preocupaciones, de todas nuestras pérdidas, y además Él tiene el poder para compensar cada una de esas necesidades, ya sea en esta vida o en la vida venidera. Los insto a buscar guía divina para comprender ver lo que el Señor desea que aprendan a través de esas dolorosas pero necesarias pruebas, los invito a que puedan recordar siempre estas palabras: “El Padre Celestial y Jesucristo los conocen a ustedes y los aman. Desean que regresen a Ellos y lleguen a ser como Ellos. El éxito de ustedes es el éxito de Ellos.”
Ellos nos conocen y nos aman con un amor inconmensurable, no hay nada que Ellos deseen más que nuestro progreso espiritual en este estado terrenal en el que nos encontramos, busquemos ser pulidos a través de aquellas pruebas y lograr el progreso que hemos venido a buscar, recordando siempre que Ellos estarán a nuestro lado en cada paso que efectuemos.
Contenido Adicional:
1. "Ser probados, probarnos y ser pulidos", élder Henry B. Eyring, Conferencia Octubre 2020.
https://www.churchofjesuschrist.org/study/general-conference/2020/10/51eyring?lang=spa
2. Doctrina y Convenios 58:3-4
https://www.churchofjesuschrist.org/study/scriptures/dc-testament/dc/58.3-4?lang=spa#p3#3
3. "Venga lo que venga, disfrútalo", élder Joseph B. Wirthlin conferencia, Octubre 2008.

Que reconfortantes palabras, sobre todo para estos tiempos tan convulsionados que estamos viviendo, con tus palabras has sido capaz de hacer llegar a nuestros corazones el amor puro de cristo, gracias por compartir tus bellos pensamientos...
ResponderEliminarVerdaderamente todos necesitamos un poco de paz y poco de esperanza en estos momentos. Muchas gracias por tus palabras, y por dedicar de tu tiempo para leerlo!
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